miércoles, 25 de junio de 2008

Pinta y Pega

¿Seremos nosotros los únicos que nos molesta ver cada poste, árbol y piedra manchada con propaganda política? ¿Acaso somos nosotros los únicos que creemos que hay mejores formas de involucrar a la población en la contienda electoral? Los lindos paisajes que vemos en las carreteras son interrumpidos con este grafiti político vacio de propuestas, ideas y planteamientos. Esta forma de contaminación visual no tiene espacio en nuestra democracia, y es nuestro rol como ciudadanos exigir mejores prácticas.



Todo el buen esfuerzo que está haciendo el Ministerio de Turismo en promover a El Salvador como un destino turístico, y tanto que se ha invertido en mejorar nuestra infraestructura vial parece retroceder con la práctica de pinta y pega en las campañas electorales.

En países desarrollados, las expresiones públicas de preferencia política se hacen con discretos, pero simbólicos, carteles en los jardines de las casas. En algunos casos se usan banderas alusivas a los partidos las cuales son retiradas después de la contienda electoral. En estos países, más que campañas llenas de color y pintura, son campañas llenas de propuestas, debates e ideas que tienen como motor principal la participación activa de la población.

Muchos funcionarios y dirigentes políticos se pronuncian en contra de la pinta y pega, sin embargo sus partidos políticos continúan esa práctica aduciendo que es necesario un pacto de todos los partidos ¿Es esta una doble moral? Los partidos grandes deberán tomar el liderazgo y con ese ejemplo ganarse el voto de aquellos que no compartimos esta forma de expresión política. Somos más los que rechazamos la pinta y pega: medios de comunicación, organizaciones sociales, y ciudadanos comunes y corrientes, que si tuviéramos en nuestras manos la decisión, prefiriéramos usar esa pintura en arreglar hospitales, escuelas y parques.

La pinta y pega es una práctica que debe quedar en la historia. Aplaudo iniciativas de muchos municipios y muchas colonias de decorar con arte sus espacios, y de esta forma evitan que sus espacios sean invadidos con pintura política. Prácticas que a la vez promueven el turismo son más beneficiosas para el País porque participan a la ciudadanía en la promoción de la cultura y el arte.

Los partidos políticos deberán tomar conciencia que las elecciones se ganan con ideas y propuestas, no manchando nuestro querido El Salvador. Los ciudadanos debemos tomar nuestro lugar en la democracia y participar activamente en este dialogo para evitar que la pinta y la pega tomen un papel más importante que nuestras ideas y propuestas que en verdad pueden mejorar la calidad de vida de los salvadoreños.

1 comentario:

Blogger dijo...

la pinta y pega, es un acto tribal que data de hace muchos años, cuando los cavernicolas marcaban sus territorios...todos sabemos que el posicionamiento territorial es importante......pero gastar desmesuradamente en este tipo de herramientas, que lo unico que traen consigo son consecuencias negativas....polucion visual, dañan las señales de transito, dejan sucio el pais.... en fin una mala imagen.... No mas Pinta y Pega.