
Diversas razones dará la encuesta de la Universidad Centroamericana (UCA), para explicar el por que los jóvenes salvadoreños, no están interesados en la política, ni siquiera en quienes dirigirán los rumbos del país "EN DONDE VIVEN". Para este servidor, es claro que pasamos por una etapa de desinterés por el poco atractivo "mediático y social" que tanto uno como otro partido ofrecen a este sector de la población.
Buscando una lógica del comportamiento que hemos podido ver durante varias campañas políticas, a los jóvenes les atrae más la participación política por la inclusión a ciertos grupos sociales (tanto de izquierda como de derecha), la idea de "ser", "yo hice, yo hago YO SOY", son los motivos que la razón menos profunda nos puede dar, es decir no necesitamos mucho para caer en cuenta de esto.
La clase política nacional, se ha encargado de mantener una pelea insensata, durante sus gestiones, la Asamblea Legislativa, es un claro ejemplo. Y es que han subestimado a la mayor parte de la población (que según el CENSO 2007, la media de edad está en las personas que tienen 22 años, el 34% de la población es menor de 15 años). Los diversos errores, lo que se hace o se deja de hacer, afecta directamente a los jóvenes. Responden y piensan, tal vez no de la forma en que los políticos están acostumbrados, pero si responden y no me refiero a las manifestaciones en las calles que lejos de abonar a una causa o creencia, la perjudica y la hace repulsiva ante una acción específica.
Entonces ¿que hacer para poder generar democracia con el presente y futuro de El Salvador?, pues la respuesta es sencilla, pero en la fotografía actual difícil. Un verdadero trabajo para el país, y una "INTEGRACIÓN", real por parte de los partidos para los jóvenes salvadoreños, pero ojo no cayendo en el error de pensar que los jóvenes solo son para tocar tambores, entregar volantes, o hacer bulto, sino invitarlos, escucharlos e integrarlos en una participación real, en función de un trabajo que impacte directamente en el curso de nuestro país. Por que el interés no se crea de la noche a la mañana, los spots de televisión no sirven para generar ideas si no para reforzarlas, el cabildeo se hace antes. Es como el fútbol (disculpas para los que no gustan de este deporte), los mejores jugadores son los que vienen de las canteras, de abajo, con fogueo, buena educación futbolística, y con sed de triunfar en sus equipos mayores y lograr cosas buenas por ellos y por el club. Aqui estamos fallando en este tema, los jóvenes solo son atraidos unas cuantas veces y para llenar espacio, por eso las marcas han perdido fuerza, han perdido moda.
La moraleja de esta historia, el jóven debe participar, con su alegría y entusiasmo, pero también con su cabeza e ideas. Solo así se logrará que la juventud salvadoreña se anime en hacer valer la democracia que tanto nos orgullecemos de tener en El Salvador. Hagamos interesantes las marcas partidarias, hagamos interesante la participación en los partidos, si verdaderamente queremos llegar a algo en las próximas elecciones.
1 comentario:
Con respecto al tema de la baja participación de la juventud en el ámbito político de El Salvador, tengo 2 comentarios:
1. Tambien, en la misma encuesta de la UCA, la mayoría de los jóvenes no se acercan o no sienten acercamiento a la política porque consideran que no tienen ningún partido que represente sus intereses, algo que considero muy cerca a la verdad. Todos hemos visto como la mayoría de los funcionarios están donde están ya sea por favores, cherada, o incluso, para seguir "mamando de la teta del estado".
Una vez tengamos personas que verdaderamente representen lo que los jóvenes piden (educación superior accesible, mejorar el sistema de transporte, seguridad laboral, seguridad ciudadana), entonces podemos ver la inclusión que los jóvenes tendrán en la política.
2. Acordémonos que el mercado laboral salvadoreño es una jungla, acá el más vivo se queda con el puesto y el que no, no hay segunda oportunidad. Esa misma inseguridad laboral hace que los jóvenes dejen en segundo o tercer plano el interés político por su propio trabajo. Quizás esa misma inseguridad haga que la política para ellos sea considerada innecesaria o un "problema para otros".
Muy buen artículo...
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