Primero que nada, solo basta hablar con la gente menos de 5 minutos sobre el clima político nacional para notar el desencanto y la frustración que ellos y ellas sienten para con este. Al preguntarles que candidato les gusta más, es muy común recibir la respuesta de: “Sinceramente ninguno pero por XY motivo, pienso votar por este”. Obviamente esto es muy preocupante, porque esto es una clara muestra de como nuestros partidos políticos no solo han dejado de representar los intereses de sus simpatizantes, sino que también sus simpatizantes han perdido total confianza en ellos.
Después de leer lo anterior muchos han de estar diciendo “aja… ¿y donde esta lo positivo de la situación aquí?” Bueno pues lo positivo irónicamente esta sucediendo dentro de los mismos partidos políticos. Yo creo que para todos es obvia la moderación de los planes de gobierno de ARENA y el FMLN. Esta semana ambos partidos publicaron una versión más detallada de sus planes y propuestas; en el plan del FMLN se podían ver claros tintes “capitalistas”, “neoliberales”, o como le quieran llamar; y en el de ARENA también se podían notar pincelazos “socialistas”, “populistas”, o de lo que los quieran tildar. Lo importante es que ambos partidos han empezado a moverse más hacia el centro del espectro político, y no necesariamente por obra y gracias del Espíritu Santo, sino más bien porque sus sondeos han podido percibir lo que he descrito en el párrafo anterior. Muchos han de estar diciendo, que lo más seguro todo eso se queda en “puras promesas electoreras” y “demagogia barata política”, pero sinceramente solo el hecho que esas propuestas e ideas ya lograron ser puestas de forma oficial en papel ya es algo muy bueno. Estoy seguro, que al menos unas cuantas de esas propuestas serán puestas en marcha, por lo que me da suficientes razones para alegrarme.
Al mismo tiempo las riñas dentro de ARENA y FMLN han venido a fortificar mi positivismo con relación al fin de la polarización. Personalmente creo que el partido que pierda desaparecerá o sufrirá una reestructuración severa. Cuando esto suceda, los grandes perdedores serán aquellos de las líneas ortodoxas de ambos partidos, y los que prevalecerán serán aquellos con una visión más moderada y de pensamiento abierto. Es justo aquí cuando los jóvenes jugaremos un rol fundamental, y ayudaremos construir un sistema donde no se hable de derechas ni izquierdas, ni de capitalismo ni comunismo, sino que hablaremos de un solo El Salvador.
La polarización en El Salvador ya ha alcanzado su punto máximo, de aquí en adelante solo puede disminuir; y los resultados de las próximas elecciones le darán el empujón necesario para que este empiece a rodar en bajada y sin freno.
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